Estábamos al sur del rio Mendoza, en Perdriel. Íbamos llegando a la finca El Mirlo hace ya unos años. Una vieja bodega donde solo los cilindros de material quedaban y 6 hectáreas que en algún tiempo tuvieron viñas. Viñas que trabajaba la familia Monneret. Cuyos descendientes solo queda Graciana y Eloísa. Graciana casada con Ricardo Garcia ingeniero agrónomo alias “Charly”. Allí, se respiraba cierto aire vitícola un poco carcomido por el paso del tiempo y las crisis argentinas. Encontramos un grupo de plantas que para sorpresa mía no había sido trabajad desde años. Libradas a su pasar (o pesar) y quizás algunos litros de agua que se le escapaban al regador de la finca vecina. Rápidamente, con Charly nos miramos y dijimos: ¿¿y esto como ha sobrevivido?? Llegada la primavera, las plantas brotaron. Luego sus brotes crecieron y se fueron amarrando en un alambrado y en algunos árboles. Finalmente, para sorpresa nuestra: unas inflorescencias se abrieron y se t...
El blog de Leo Borsi